Mujeres vengadoras: 7 películas para saciar tu sed de justicia
¡Hola, hermanas del Círculo!
Que estoy harta.
Harta de ver violencia contra las mujeres en la pantalla. Cansada de escenas que se recrean en el dolor, en la violencia ejercida, en el sufrimiento de las mujeres convertido en espectáculo. Cansada de historias que utilizan esa violencia como recurso narrativo fácil, como detonante dramático, como excusa para que los hombres tengan algo que hacer.
Que sí, que ya lo sabemos: esa violencia existe; pero no hace falta que nos la enseñen y nos la expliquen una y otra vez.
Por eso, cada vez me interesan más otro tipo de historias. Unas que no se recrean en la violencia que los hombres ejercen contra nosotras, sino que ponen el foco en la respuesta, en la rabia y en la venganza; porque eso nos ofrece algo que muchas veces se nos niega: agencia propia y justicia.
La importancia del enfoque
El problema no es solo qué se cuenta, sino cómo se cuenta.
Hay películas que convierten la violencia contra las mujeres en espectáculo. Que alargan escenas innecesariamente. Que parece que te obligan a mirar y que te colocan en una posición incómodamente cercana al hombre agresor.
Y luego hay otras que hacen justo lo contrario, que es desplazar el foco. Y es que lo interesante de la cuestión es que no necesitamos ver el daño para entenderlo porque ya lo hemos vivido muchas veces. No necesitamos recrearnos en el sufrimiento para que eso tenga peso. Se puede narrar de otra manera. Y ahí es donde, para mí, empiezan a aparecer historias más interesantes y satisfactorias.
La historia empieza después
🎬 The Brave One (2007). Neil Jordan
Por qué merece la pena: Porque se mueve en un terreno incómodo: el de lo que pasa cuando el sistema no responde y la violencia empieza a transformarte por dentro. La protagonista se rolle por dentro buscando tomarse la justifica por su mano.
Qué la hace diferente: Que es una película que se atreve a presentar como lícito el hecho de que cada una administre su justicia cuando el sistema le ha fallado.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando tengas ganas de algo que te remueva sin necesidad de recurrir a lo explícito. Una peli muy afinada.
🎬 The Girl with the Dragon Tattoo (2011). David Fincher
Por qué merece la pena: Lisbeth Salander. No sé si hace falta decir más. Es un personaje que no pide permiso, que no busca validación y que actúa desde sus propios principios.
Qué la hace diferente: Nunca se llega a ver la violencia ejercida por los hombres que odian a las mujeres y lo que más pesa es la capacidad de respuesta y la inteligencia ante esa violencia.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando te apetezca un thriller oscuro con una protagonista que no encaja en ningún molde.
🎬 Mad Max: Fury Road (2015). George Miller
Por qué merece la pena: Porque, en medio del caos, hay una historia de ruptura total y de matriarcado; de mujeres que deciden no seguir formando parte de un sistema que las utiliza. Y, después, un retorno para recuperar lo que es suyo.
Qué la hace diferente: La venganza aquí no es individual, sino colectiva.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando necesites acción y ritmo y, al mismo tiempo, una historia con trasfondo político.
🎬Promising Young Woman (2020). Emerald Fennell
Por qué merece la pena: Porque desmonta la idea de venganza como algo limpio y con final feliz. Aquí no hay alivio fácil.
Qué la hace diferente: Que pone el foco en todo lo que rodea la violencia machista: la complicidad y el silencio de los hombres. Y eso duele mucho.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando tengas ganas de algo que te remueva por dentro sin necesidad de recurrir a algo muy explícito.
🎬 Blink Twice (2024). Zoë Kravitz
Por qué merece la pena: Porque es una fantasía inspirada en hechos reales muy de actualidad, aunque con grandes cambios para que sea más fácil de digerir. Y es que la realidad siempre supera la ficción.
Qué la hace diferente: El cambio de tono. Empieza en un sitio y acaba en otro muy distinto, y ahí es donde está su fuerza.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando te apetezca una historia que vaya creciendo poco a poco y te deje con mal cuerpo en el buen sentido.
🎬 Love Lies Bleeding (2024). Rose Glass
Por qué merece la pena: Porque mezcla deseo, violencia y poder desde un lugar muy físico, muy corporal. Kristen Stewart y Katy O'Brian. ¿Necesitas más?
Qué la hace diferente: No es una historia de venganza clásica, pero sí hay una respuesta potente a un entorno opresor.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando te apetezca algo más sensorial, menos narrativo y más atmosférico, extravagante y macarra.
🎬 Ballerina (2025). Len Wiseman
Por qué merece la pena: Por la fantasía de control y por la respuesta violenta que es tan satisfactoria.
Qué la hace diferente: Es más estilizada, más coreografiada, menos reflexiva. Y tiene hostias a cascoporro.
Cuándo puede ser buena idea verla: Cuando no te apetezca pensar demasiado y solo quieras ver a una mujer repartiendo estopa.
Cuando la justicia no llega, la ficción responde
Estas películas (y otras que tengo todavía pendientes de ver) me reconfortan porque me permiten fantasear con tomarnos la justicia por nuestra mano cuando la institucional nos da de lado.
Nos permiten empezar a interiorizar la idea de que las mujeres somos tenemos margen de acción. Y, más allá de lo fantasiosas que algunas puedan resultar, nos recuerdan que es posible deshacernos de la indefensión aprendida.
Nos permiten imaginar la posibilidad de que la violencia machista no queda impune, de que las mujeres no somos víctimas. De que hay una respuesta brutal, destructiva, justa y satisfactoria.
Y eso, en un contexto donde tantísimas veces lo que vemos es lo contrario, tiene muchísimo valor para mí.
Empezar a buscar historias que no se recrean en la violencia de los hombres contra las mujeres, sino que ponen el foco en la agencia y en la respuesta es una forma de posicionarse. Pequeña, sí, pero no irrelevante.
Cierre
Yo ya no quiero ver más historias que me obliguen a mirar el dolor de las mujeres como espectáculo, como gancho para iniciar una historia donde los héroes van a brillar y a lucirse. No quiero ver más escenas que utilicen el feminicidio y la violencia sexual como atajo narrativo.
Quiero historias que, al menos, intenten hacer algo distinto con eso. Y mientras tanto, me seguiré refugiando en ficciones donde, por una vez, la historia termina como debe.
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